lo que nos motivó
A veces, las causas mas profundas nacen del amor, la esperanza, y el deseo de hacer del dolor una fuente de ayuda para otros. Así nació nuestra fundación: Gilda de Cedeño, como una respuesta a una experiencia personal marcada por la lucha y el coraje frente a una condición médica difícil en la familia. Ese momento nos impulso a tender una mano, primero a quienes atravesaban situaciones similares.
Con el tiempo, nuestra mirada se fue ampliando. Comenzamos a reconocer otras realidades silenciadas, especialmente la de los hombres que sufren maltrato – una problemática muchas veces invisibilizada y poco comprendida en la sociedad panameña –. Hoy, ellos se han convertido en el corazón de nuestra misión. Trabajando para brindarles apoyo, visibilización y acompañamiento.
Y sin dejar atrás a quienes nos han enseñado tanto a lo largo del camino, también extendemos nuestro compromiso a los adultos mayores, una población que merece respeto, dignidad y cuidado.
Nuestra historia es una historia de transformación. Y queremos seguir escribiéndola junto a quienes también necesitan ser escuchados.
objetivo general
Promover la protección integral de adultos mayores y hombres víctimas de violencia doméstica, mediante asesoría jurídica especializada y el cuidado de su salud mental, contribuyendo a su recuperación, empoderamiento y reintegración plena en la sociedad.
específicos
Brindar asesoría legal gratuita o de bajo costo.
Ofrecer acompañamiento psicológico y emocional.
Fomentar la sensibilización y educación comunitaria.
Establecer redes de apoyo interinstitucionales.
Impulsar investigaciones y generar datos.

Nuestro logo y su contexto
La señora Gilda, en sus años de juventud, encontraba en la pintura una forma de expresarse y dejar huella. Le apasionaba retratar pinturas y escenas llenas de vida. De manera muy especial, uno de sus cuadros se convirtió con el tiempo en la inspiración para el logo que hoy representa a nuestra fundación. Aunque con algunas adaptaciones —como la inclusión de las manos y el nombre— la esencia de su arte sigue viva en nuestra imagen, recordándonos el valor de la sensibilidad, el compromiso y la belleza de ayudar a los demás.



